Opinión
Un nuevo atentado contra una figura política de primer nivel perpetrada por una persona aislada, aparentemente. Las imágenes muestran claramente que hubieron fallas de la seguridad cercana encargada de proteger al primer ministro de Eslovaquia. Este tipo de incidentes dejan al descubierto las vulnerabilidades de este tipo de personas y las propias deficiencias de quienes son los responsables de su seguridad.
“La respuesta del equipo de protección muestra que hay algo que falta en su entrenamiento, no había conciencia situacional de nada hasta que se dispararon los tiros, estaban estrictamente en modo de reacción. Tal vez no hubo suficiente entrenamiento recurrente, especialmente con munición real”, según Kevin Palacios, especialista en el área.
Compartimos un análisis primario del especialista en protección ejecutiva Iván Ivanovich explicando lo que sucedió.
Evidentemente la era del «custodio» con lentes negros y cara de malo hace ya muchos años quedo obsoleta.
Es momento que las organizaciones de gobierno tomen medidas de modernización, capacitación, estandarización y certificaciones de sus sistemas de protección de dignatarios.
Fernando Vaccotti
Por Iván Ivanovich
El miércoles 15 de mayo de 2024, el mundo fue testigo de un atentado impactante contra el Primer Ministro de Eslovaquia, Robert Fico. El incidente ocurrió en la ciudad de Handlová, en el centro del país, al término de una reunión del gobierno.
Fico estaba frente a una multitud, separado por una valla de seguridad que se utiliza comúnmente en este tipo de circunstancias.
Estaba hablando con algunos ciudadanos cuando se produjeron disparos. Los agentes reaccionaron rápidamente, pero, como suele ocurrir en estas reacciones, demasiado tarde.
El Primer Ministro recibió varios disparos en el estómago y fue trasladado en helicóptero al hospital, definiendo su estado como “muy grave.
El atacante, un hombre de 71 años procedente de la localidad de Levice, en el sureste del país, fue detenido en el lugar del ataque.
Lamentablemente, la mayoría de los servicios de protección de dignatarios opera con manuales de los años 60 sin darse cuenta de que este concepto ha sido superado. El dispositivo montado es el clásico esquema de la colocación de los agentes en línea a lo largo de la valla que, como se vio, no sirve de nada e incluso dificulta más de lo que facilita.
La gestión de los puntos exactos de exposición y los agentes sombra, colocados con anticipación en estos puntos para recolectar inteligencia, detectar comportamientos peligrosos con anticipación y reaccionar sorpresivamente antes del ataque, son la clave de la protección en eventos públicos.
Asimismo, es muy probable que esta persona haya vigilado el lugar del ataque al menos un día antes, como lo hace la mayoría de los agresores de este perfil.
La contravigilancia en los días previos al evento es de importancia clave en estas circunstancias.
Tristemente, estos manuales de los años sesenta siguen en uso a pesar de su evidente ineficacia. La única manera de frustrar un ataque es antes de que ocurra, y para esto tenemos muchas herramientas que debemos conocer y aplicar. Solo así podemos hacer que nuestra profesión sea más segura tanto para los protegidos como para los protectores.