Tráfico de órganos, una realidad que se invisibiliza

OPINIÓN

Narcotráfico, mercado negro de armas, contrabando de todo tipo de mercaderías, minería ilegal, delitos contra la forestación, polución ilegal, pesca internacional ilegal, corrupción a todo nivel, prostitución, pornografía, ciberdelincuencia, trata de personas, sicariato, secuestros extorsivos y la extorsión en general … estos son algunos de los delitos y actividades ilegales que conforman el cuadro del crimen organizado trasnacional o COT, como se le denomina en los ámbitos de analistas y que tienden a gobernar la agenda del diario vivir de una región castigada.

La trata de personas para la extracción de órganos presenta un desafío ético y de combate desde la sociedad organizada ya que es clasificado cómo un crimen de lesa humanidad, tiene poca visibilidad y mucho ocultamiento en materia de información oficial.

La industria ilícita de órganos es una economía criminal alimentada por la desesperación y habilitada por la corrupción dentro de la industria médica. Con las crecientes tasas de inmigración informal, América Latina es cada vez más vulnerable a esta forma de trata de personas.

El tráfico de órganos es un crimen contra la humanidad. Así lo consideran instancias nacionales e internacionales, entre otras: Naciones Unidas, la OMS, el Consejo de la Convención de Europa contra el Tráfico de Órganos Humanos Declaración de Estambul.

De acuerdo con información de Naciones Unidas, OMS, se estima que entre el 5% y el 10% de todos los trasplantes realizados en el mundo utilizaban órganos procedentes del mercado negro, aunque la cifra puede ser mucho mayor. Se trata de un lucrativo negocio delictivo que mueve anualmente entre 840 y 1700 millones de dólares. Las víctimas de esta forma de trata suelen proceder de entornos pobres, sin educación y vulnerables.

Los órganos más extraídos a las víctimas de la trata de personas son los riñones, seguidos de partes del hígado. Las consecuencias a largo plazo para la salud de las víctimas pueden ser devastadoras, ya que muchas experimentan un acusado deterioro de su estado físico tras la operación, además de estigmatización y depresión. Los impactos psicológicos a menudo conducen a un mayor deterioro de su nivel de vida, atrapándolas en un ciclo de pobreza y mala salud.

Según analistas e informes de organizaciones privadas, poco se sabe sobre cómo funciona realmente este delito. Debido a la falta de denuncias y a la falta de consenso legal, las autoridades de toda la región a menudo ignoran este delito como un mito urbano y optan por dirigir los esfuerzos de seguridad hacia formas más reconocibles de trata de personas, como la explotación sexual y la esclavitud moderna. Esto se ve agravado por las difusas definiciones legales de «tráfico de órganos» que enmarcan la transacción como consensuada, lo que significa que el donante sería procesado.

Cómo funciona la trata para la extracción de órganos: mitos y realidades. La trata de personas para la extracción de órganos está rodeada de mitos e ideas falsas. A menudo, en libros novelados y películas, se presenta una imagen que se aleja de la realidad de este delito que es muchísimo más compleja, y estos mitos dificultan a menudo la percepción de la opinión pública y la comprensión de cómo actúan los traficantes.

Primero, es una forma de trata en la que se explota a las personas para obtener órganos. Aunque a menudo las víctimas parecen haber consentido la extracción de sus órganos, su consentimiento no es válido cuando hay engaño, fraude o abuso de una situación de vulnerabilidad. En tales casos, se las considera víctimas de la trata de seres humanos.

Segundo, con una población mundial cada vez más numerosa y envejecida, la globalización de estilos de vida poco saludables y el aumento de la movilidad, la cifra real podría ser significativamente mayor.

La magnitud exacta de esta actividad delictiva sigue siendo desconocida. Se han realizado pocos estudios, ya que la naturaleza clandestina del delito dificulta la recopilación y verificación de datos. Además, es posible que las víctimas duden en dar un paso al frente, ya que la venta de órganos constituye un delito en la mayoría de los países.


Tercero, la demanda de trata de personas para la extracción de órganos surge en gran medida de la escasez mundial de órganos disponibles para procedimientos éticos de trasplante. Aunque cada año se realizan más de 150.000 trasplantes en todo el mundo, esta cifra cubre menos del 10% de la demanda mundial.

La desesperación lleva a los pacientes con insuficiencia orgánica a recurrir a la obtención de órganos por medios ilegales. El comercio de órganos, que incluye la trata de personas para la extracción de órganos, es un muy lucrativo negocio delictivo. Los traficantes, que suelen formar parte de sofisticadas redes delictivas, se lucran vendiendo estos órganos a receptores que no pueden o no quieren esperar a los trasplantes legales.

Cuarto, los traficantes suelen operar dentro de redes mundiales complejas y escurridizas, que requieren una infraestructura sofisticada con especialistas médicos, coordinación logística y acceso a centros sanitarios. Se ponen en contacto con sus víctimas a través de anuncios locales, las redes sociales o mediante contactos directos con los reclutadores, que pueden ser antiguas víctimas o personas de confianza dentro de la comunidad de la víctima.

De acuerdo con UNODC (Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen Organizado) estas redes delictivas están muy organizadas y son flexibles, y a menudo funcionan como unidades móviles o grupos especializados. Entre sus principales actores figuran intermediarios que coordinan la logística, reclutan profesionales médicos y preparan documentos fraudulentos. Para garantizar la fluidez de las operaciones, cuentan con una amplia gama de facilitadores, como funcionarios sanitarios, administradores de hospitales, funcionarios de aduanas y reclutadores locales.

Detectar este delito puede resultar complicado, ya que los traficantes suelen entrenar a las víctimas para que simulen ser familiares del receptor y así eludir las sospechas durante las evaluaciones en hospitales o clínicas.

Lo que realmente ocurre es una forma compleja de trata de personas en la que se convence o coacciona a la víctima para que venda su órgano a cambio de dinero u otro incentivo. Si el fraude, el abuso psicológico o el abuso de una posición de vulnerabilidad influyen en la decisión del donante, entonces es víctima de la trata de personas.

Las crecientes tasas de inmigración informal en y a través de América Latina producen una gran oferta de víctimas potenciales, lo que hace que la región sea particularmente vulnerable a esta economía criminal depredadora.

Por Fernando Vaccotti, con información basada en OSINT e investigaciones de organizaciones especializadas como UNODC y OMS entre otros.

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Artículo de investigación de InsightCrime.org

Las crecientes tasas de inmigración informal en América Latina hacen que la región sea cada vez más vulnerable a la trata de personas para la extracción de órganos. Pero la dinámica criminal que subyace a esta industria depredadora no se entiende bien debido a la falta de informes y otras dificultades a las que se enfrentan las autoridades al tratar de combatir el problema.

Cómo funciona

Los órganos en cuestión son casi siempre los riñones, que tienen una gran demanda debido al aumento de las tasas de enfermedad renal relacionada con la diabetes.

El número de personas de entre 20 y 79 años con diabetes en América Latina aumentó de 8.533.300 en 2000 a 32 497.100 en 2021, según la Fundación Internacional para la Diabetes. Esto no se ha reflejado en un aumento en el suministro de riñones legalmente disponibles, creando listas de espera cada vez más largas y un mercado negro para trasplantes ilegales.

«Cuando estaba administrando un hospital privado en Costa Rica en 2012, un grupo de corredores estadounidenses llegó y me dijo que tenían alrededor de 1000 pacientes en Arizona, cada uno con un donante, pero que no podían realizar los trasplantes en los Estados Unidos. Entonces, se ofrecieron a pagarme alrededor de 59.000 dólares por paciente por la mayor cantidad de pacientes que pudiera por semana», dijo un médico entrevistado. Aunque rechazó la oferta, los corredores probablemente ya habían organizado reuniones con una larga lista de cirujanos privados en Costa Rica, un país cuyo avanzado sector médico privado proporciona un terreno fértil para esta industria.

El riñón de la víctima puede venderse por muchos miles de dólares, pero por lo general solo reciben una fracción de las ganancias y, en algunos casos, pueden no recibir dinero en absoluto. En otros casos, a las víctimas se les ha retenido el pago como incentivo para reclutar a otros.

En 2017, cuatro médicos, un hombre de negocios griego y un oficial de policía local fueron arrestados en Costa Rica por dirigir una red de tráfico que reclutaba donantes de riñones con promesas de pagos considerables. En 2022, cuatro médicos guatemaltecos fueron arrestados por diagnosticar mal a un paciente con el fin de extraerle el riñón. Pero la sub información y la falta de investigaciones significan que otros casos concretos son pocos.

Una forma mal entendida de trata de personas

La alta posición social de los médicos en América Latina ayuda a velar estas transacciones como altruistas y consensuadas, aunque en realidad pueden ser altamente explotadoras. Las víctimas son generalmente hombres que son objeto de reclutamiento por redes de tráfico debido a su estatus de marginación social y económica.

Si la decisión del individuo de vender un órgano está influenciada por el fraude, la coacción psicológica o el abuso de una posición de vulnerabilidad, entonces su consentimiento se invalida y es víctima de la trata de personas, incluso si recibe dinero, según Aimée Comrie, coordinadora del proyecto de la Acción Mundial de las Naciones Unidas contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (GLO.ACT).

Comrie explicó que las víctimas rara vez pueden acceder a los chequeos de su riñón restante. Esto a menudo se ve agravado por sentimientos de vergüenza y ser socialmente marginado, lo que lleva a la víctima hacia un ciclo de mala salud.

Pero las autoridades centran mucha más atención en la trata de personas con fines de explotación sexual o laboral. «Nadie está buscando este crimen», dijo Comrie a InSight Crime. «Es invisible en el mundo de la trata de personas».

Según Comrie, esto se debe a que las fuerzas del orden a menudo ven el «tráfico de órganos» como un delito discreto en lugar de una forma de trata de personas. El primero simplemente se refiere a la venta ilegal de un órgano, mientras que el segundo permite el hecho de que pueden haber sido coaccionados.

«Todavía hay muchas personas que trabajan en el tema de la trata de personas que hablan del tráfico de órganos como un mito urbano», dijo Carlos Pérez, un oficial de programas en la oficina de Panamá de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), a InSight Crime.

La migración alimenta el mercado

Las continuas oleadas de migración dentro y a través de América Latina han proporcionado a los traficantes de personas un gran suministro de posibles reclutas de órganos. En algunos casos, las víctimas se convierten en reclutadoras.

Además, la falta de educación o familiaridad con el contexto local puede hacer que los migrantes sean susceptibles a las mentiras y el engaño.

En algunos casos, por ejemplo, a las víctimas se les ha dicho falsamente que tienen tres riñones o que los riñones se regeneran, según el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Pero las autoridades, abrumadas por la magnitud del problema de la migración, se han centrado poco en la industria ilícita de órganos.

Al mismo tiempo, los defensores y expertos están trabajando para aumentar la conciencia. La UNODC introdujo un conjunto de herramientas en 2022 para fomentar este entendimiento jurídico refinado y fomentar una comunicación más fluida entre las profesiones jurídicas y médicas sobre este tema.

Impulsado por las vulnerabilidades y habilitado por la corrupción en el sector médico, la trata de personas plantea un problema delictivo organizado mucho más profundo para la región de lo que comúnmente se acepta.

InsightCrime.org

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Autor: Fernando Vaccotti

Former Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado en FV Consulting. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Field Security Officer en OIM ONU -Migración. Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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