El conflicto en Siria trae mas actores: Turquía, las potencias sunitas, los intereses europeos, la incógnita de los EEUU y el rol que podrían tener Rusia e Irán en el futuro

Un interesante análisis de la actualidad del conflicto sirio y sus implicancias. http://Patreon.com/nachomdeoca

El nuevo gobierno sirio hace equilibrio entre las demandas internas, las presiones turcas y la presencia de fuerzas israelíes, rusas y estadounidenses en su territorio que condicionan sus decisiones.

Siria no es solo un conflicto interno, es además territorio de disputas externas.

El día anterior a la Navidad, el Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, hizo una visita sorpresiva a la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Queda claro que Ankara y las coronas petroleras están coordinando para hacerse cargo del futuro de Siria.

La gira de Fidan continuó en Arabia Saudita, que prometió fondos para asistir a Siria. Y lo mismo hicieron los enviados de Qatar y Jordania que viajaron a Damasco para hacer promesas de respaldo político y financiero similares. Turquía teje estos acuerdos en las sombras.

No fue casualidad que el Gobierno de Turquía organizara el 24 de diciembre una manifestación multitudinaria en la capital del país. El slogan fue: “Ayer, Sofía, Hoy, Damasco. Mañana, Jerusalén”. Erdogan no oculta más su apetencia por el control de Medio Oriente.

Las potencias sunitas, es decir, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, se comprometieron su apoyo a la reconstrucción de Siria. Lo hicieron luego de la mediación de Erdogan. También Qatar, que se alejó de Irán para acercarse a esta iniciativa.

Curiosamente, lo que suponían que eran enemigos, las coronas Saudita y emiratíes contra Qatar, empiezan a reencontrarse gracias a Siria. Estos países se sumaron a coalición para participar en el apoyo al nuevo gobierno en Damasco y sus necesidades económicas.

Luego de abandonar su rol de mediador entre Irán y Hamas por un lado e Israel y Occidente por el otro por la cuestión de los rehenes y Gaza, los cataríes acentuaron su alejamiento de Teherán al expulsar a la dirigencia de Hamas. Hay mucho gas con explicación.

Como aliado de Irán, Al Asad nunca había permitido avanzar en la construcción de un gasoducto que llevaría el gas catarí a Europa a través de Siria y Turquía. Habilitar esta ruta afecta a Rusia y su necesidad de seguir extorsionando a los europeos con la entrega de gas.

Con el terreno despejado en Siria, ahora Turquía puede traer el gas desde la mayor reserva del mundo en manos de Catar para vendérsela Europa. Y le suma, además, la oferta del gas de Azerbaiyán. Y de paso, evitan la amenaza de los hutíes pro iraníes en el Mar Rojo.

En sincronía, el nuevo Gobierno del HTS se apuró para firmar con Turquía un acuerdo de limitación de las fronteras marítimas. Esta nueva traza favorece los planes de Turquía para hacerse con el control de la ruta desde el Mediterráneo. Erdogan no da puntada sin hilo.

No es casual tampoco el arribo de un buque con 2.2 millones de barriles de petróleo de Qatar a Siria para abastecer a las centrales térmicas que abastecen de energía a las ciudades sirias. Hoy los sunitas están apurando para cubrir las necesidades de la población siria.

El acercamiento del nuevo gobierno sirio con Turquía inevitablemente conduce a una confrontación con Israel. Erdogan quiere convertirse en el nuevo padrino de los palestinos y mientras tanto, sigue horadando la influencia de Irán sobre ese pueblo.

La mudanza de la dirigencia de Hamas desde Qatar a Turquía le quita a Irán parte de su influencia sobre Gaza y Cisjordania. además de su faceta terrorista ese grupo tiene su ascendiente sobre muchos palestinos de ambos territorios a expensas de Teherán.

Las rutas que abastecen a Hezbollah en el sur de Siria y el y del Líbano ya están completamente amputadas. Y lo que no puede ser cortado está ocupado por Israel, que sigue manifestando su preocupación por el rumbo que pudiera tener el nuevo gobierno en Siria.

Israel descree de los llamados de Al Golani a la paz, a la tolerancia religiosa y desconfía del acercamiento con Turquía. Es por eso que desde la caída de al Assad no haya dejado de avanzar sobre el territorio sirio excusándose en cuestiones de seguridad.

Quizás es por eso que comienzan a haber problemas con la ocupación israelí. Ayer, los habitantes de Quneitra se manifestaron en contra de las tropas israelíes y hubo incidentes. Cinco habitantes sirios fueron heridos cuando las israelíes abrieron fuego.

El nuevo Gobierno sirio ahogó cualquier posibilidad de un gobierno druso en el sur y le reclamó a Israel que se retire de su territorio respaldado por las cancillerías de las coronas petroleras y Turquía. No quieren que la ocupación iraní sea reemplazada por un israelí.

No obstante, Al Golani sabe que no es el momento para enfrentarse con Israel. Menos aún porque no pudo heredar las fuerzas convencionales de al Assad como consecuencia de los ataques de Israel. Sus fuerzas son una milicia que apenas pudo con el debilitado ejército sirio.

Tampoco pudo heredar a las fuerzas de Hezbollah. Al Golani puede mostrar tolerancia con los diferentes grupos dentro de Siria, incluyendo los católicos y los alauitas. Pero la distancia ideológica y religiosa con los chiitas patrocinados por Irán es demasiado grande.

Por una cuestión ideológica, religiosa o de muta aversión, tampoco acercarse a Israel es por ahora posible. Este rechazo es menor con Turquía y aunque también ocupa parte de su territorio, no tiene mas opciones que confluir con ellos por una urgencia económica y militar.

Esas diferencias hacen que tampoco pueda acordar con EEUU, por lo menos públicamente. Washington ya hizo un gesto de acercamiento al dejar de publicar en la lista de los buscados por el FBI al líder del HTS en la que se ofrece una recompensa de 10 millones por su entrega.

Pero EEUU tampoco quiere contrariar a Israel y de momento no puede abandonar a los kurdos y dejarlos librados a su suerte. Queda claro que el control del 40% del territorio sirio por parte de los kurdos desafía Al Golani y que la presencia de EEUU frena cualquier objeción a esa presencia.

Al mismo tiempo, el Gobierno sirio intenta conjurar conflictos. Mientras los kurdos y los pro turcos se pelean en el Norte, hizo un llamado para que todas las milicias se integren dentro de un nuevo Ejército sirio. Es un claro intento para cerrar frentes de batalla.

Esto incluiría también a los kurdos y las Fuerzas Democráticas Sirias. Al Golani intenta atraer a los kurdos del FDS con alguna fórmula que le permita evadir una disputa directa con EEUU aunque ello implique confrontar con los planes de Erdogan.

Fidan, en el Ministro de Relaciones Exteriores turco, hizo una amenaza directa contra Damasco al decir que “Si abordan esta situación de forma adecuada, entonces no habrá motivos para que intervengamos”. Se refiere a la existencia de una entidad kurda en Siria.

Los soldados de Estados Unidos movilizaron sus fuerzas en las regiones fronterizas con Turquía para demostrar su voluntad de defender a los kurdos. Damasco no quiere quedar atrapado dentro de los dos socios de la OTAN dentro de su territorio.

Las fuerzas pro-turcas de El Ejército Nacional sirio no dejaron de atacar a los kurdos desde que se inicia la ofensiva contra al Assad. Sin embargo, el FDS a pesar de algunos retrocesos iniciales, pasó a la contraofensiva y retomó territorios que había perdido.

El FDS, es demasiado poderoso como para que pueda ser derrotado por los turcos y sus milicias. Esto es algo que al Golani sabe. Incluso si Trump decidiera otra vez abandonar a los kurdos, sería un oponente demasiado poderoso y prolongaría la guerra interna.

El HTS por ahora intenta no quedar atrapado en esa pinza. Y, además, quiere acceder por lo menos a una parte de la riqueza petrolera gasífera y de fosfatos que controló los kurdos a partir de sus avances tras la caída de Al Asad. Por ahora lo está intentando por las buenas.

Por otra parte, lograr algún tipo de acuerdo con los kurdos le permitiría un contrapeso con los turcos. No obstante, esto implica un equilibrio muy delicado porque si Turquía se enfrenta con el Gobierno del HTS podría iniciar otra fase del conflicto interno.

Para Erdogan se trata de una mera cuestión política. Poner a la región de Rojava bajo el paraguas del nuevo gobierno sirio implicaría que ya no existe el peligro de una República independiente kurda. Ese es uno de los grandes temores que tiene Turquía para el futuro.

En la medida que Turquía y el sunismo aumenten su peso en Siria, esa presencia israelí en la zona del Golán puede conducir a un conflicto mayor amplificado por la necesidad de poner bajo su control el remanente del poder iraní en la zona. El choque es inevitable.

Los sunitas tampoco ven con agrado el apoyo irrestricto de Trump a Israel ni a los fundamentalistas del gabinete de Netanyahu que se niegan a negociar la salida de los Dos Estados. Y allí vuelven a coincidir con los europeos en el pedido para una negociación sobre ese tema

Este podría ser otro motivo para que los europeos hayan evadido una demonización del nuevo Gobierno sirio y para acercarse a los países de Medio Oriente que resultan vitales para evitar seguir expuestos a nivel energético frente a Washington o Moscú.

Avatar de Desconocido

Autor: Fernando Vaccotti

Former Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado en FV Consulting. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Field Security Officer en OIM ONU -Migración. Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.