En un mundo atravesado por conflictos híbridos, competencia geopolítica y amenazas transnacionales, la inteligencia estratégica se ha convertido en un pilar fundamental para la toma de decisiones de los Estados modernos.
Más que información: conocimiento útil.
La inteligencia estratégica no se limita a recolectar datos. Su verdadero valor reside en transformar información dispersa en conocimiento útil, anticipar escenarios posibles, comprender al adversario y diseñar respuestas alineadas con los intereses nacionales.

Una herramienta para tiempos complejos
Aquellos Estados que invierten en capacidades de inteligencia —tecnológicas, humanas, analíticas— están mejor preparados para enfrentar desafíos globales como:
Crimen organizado transnacional Terrorismo y redes extremistas Desinformación digital y ciberamenazas Inestabilidad política y económica regional
No solo protege: también proyecta
La inteligencia estratégica no es únicamente una barrera defensiva.
Es una herramienta para proyectar poder, construir soberanía, influir regionalmente y tomar decisiones con visión de largo plazo.
Hoy más que nunca, el desarrollo, la seguridad y la autonomía de las naciones dependen de su capacidad de pensar estratégicamente.
Fernando Vaccotti
FV Consulting | Asesor en seguridad internacional