Por Fernando Vaccotti
Una interrupción eléctrica sin precedentes afectó este lunes a España, Portugal y regiones del sur de Francia, dejando a millones de ciudadanos sin suministro y generando incertidumbre sobre el origen del fallo. Mientras el servicio se restablece de forma progresiva, autoridades y operadores del sistema energético trabajan intensamente para esclarecer las causas que provocaron el colapso.
La trama de la serie «Día Cero» (Zero Day) gira en torno a un ciberataque masivo que paraliza la infraestructura de Estados Unidos y deja miles de muertos.

La serie exhibida actualmente en la plataforma Netflix explora temas como la fragilidad de la seguridad cibernética, las consecuencias de la desinformación y el poder de las élites. A medida que el personaje principal investiga y profundiza en la investigación, descubre una serie de misterios que lo llevan a cuestionar si la mayor amenaza proviene de una potencia extranjera o de un enemigo interno.
Todo empieza con apagón general y corte de redes de distribución de energía eléctrica con colapso de los sistemas de internet y demás.
La realidad como viene ocurriendo cada vez más a menudo, se entrecruza con la ficción en una era de apogeo de la tecnología utilizada para el bien y para el mal.
Ante los hechos que se han visto en Europa, presentamos una guía lógica para operadores de seguridad y para las personas que trabajan en estas áreas. Nuestro país maneja algunos protocolos y existe un concepto del tema e infraestructura crítica y planes de contingencia. Por ejemplo, en el CALEN se ha manejado el tema de manera periódica y se le ha dado el énfasis necesario.
Ver también : https://www.impo.com.uy/bases/decretos/36-2015/7
Política de Defensa : https://www.impo.com.uy/bases/decretos-originales/371-2020/2
Ciberseguridad: https://www.ferrere.com/es/novedades/uruguay-lanza-su-estrategia-nacional-de-ciberseguridad-hacia-2030/
Qué es una infraestructura crítica
Primero, los Estados deben establecer qué constituye «infraestructura crítica» (IC). Generalmente se incluyen:
- Energía (eléctrica, petróleo, gas)
- Transporte (puertos, aeropuertos, ferrocarriles)
- Comunicaciones (internet, telefonía)
- Agua potable y saneamiento
- Salud (hospitales, servicios de emergencia)
- Finanzas (sistemas de pagos, bancos centrales)
- Seguridad pública (fuerzas armadas, policía)
Normativas relevantes: La Directiva NIS 2 de la Unión Europea y los marcos del DHS (EE.UU.) son buenos ejemplos de estándares modernos.

Elementos Clave en los Planes de Contingencia
a) Identificación y priorización de activos críticos
- Mapa actualizado de infraestructura crítica.
- Clasificación por nivel de riesgo y dependencia: qué servicios son vitales y cuáles tienen alternativas.
b) Evaluación de amenazas y vulnerabilidades
- Amenazas físicas: sabotaje, terrorismo, conflictos armados.
- Amenazas cibernéticas: ransomware, malware industrial, hackeo de SCADA.
- Amenazas naturales: terremotos, inundaciones, fenómenos extremos.
c) Protocolos de respuesta inmediata
- Planes de evacuación, aislamiento y contingencia para cada tipo de amenaza.
- Sistemas de respaldo (energía, comunicaciones).
- Procedimientos de restauración gradual del servicio (priorizando vida, salud, y comunicaciones).
d) Coordinación multisectorial
- Formación de centros de comando unificado: fuerzas de seguridad, operadores de servicios, autoridades civiles.
- Protocolos de comunicación segura entre Estado, empresas privadas y sociedad civil.
e) Ejercicios y simulacros
- Simulacros regulares de ataque físico y cibernético.
- Análisis post-evento: identificar fallas, actualizar protocolos.
3. Aspectos Legales y Normativos
- Legislaciones específicas de protección de infraestructura crítica.
- Reglas de ciberseguridad obligatoria para empresas operadoras.
- Mecanismos de intervención estatal en emergencias (poderes especiales temporales).
- Protección de datos sensibles (para que los planos, ubicaciones y protocolos no sean accesibles a terceros).
4. Factores Estratégicos a Considerar
a) Redundancia y resiliencia
- Redes descentralizadas que dificulten el colapso sistémico.
- Sistemas de respaldo energéticos y de comunicación independientes.
b) Inversión en ciberdefensa
- Fortalecer centros nacionales de ciberseguridad.
- Exigir certificación de ciberseguridad industrial (por ejemplo, ISO/IEC 27001).
c) Alianzas internacionales
- Integrarse a redes internacionales de ciberseguridad y protección de infraestructura (OTAN, ENISA, OEA-CICTE).
- Acuerdos de cooperación para asistencia mutua en caso de ataques.
d) Comunicación con la ciudadanía
- Protocolos claros de información pública ante crisis.
- Campañas de educación ciudadana sobre autoprotección en escenarios de caída de servicios esenciales.
5. Ejemplos de Buenas Prácticas Internacionales
- Israel: modelo de coordinación militar-civil para proteger IC (con cibercomando propio).
- Estados Unidos: Sector Coordinating Councils para cada sector crítico.
- Unión Europea: Directiva CER (Critical Entities Resilience) que exige evaluaciones de riesgos a operadores esenciales.
Conclusiones
El creciente riesgo de ataques híbridos (físicos + cibernéticos) obliga a los Estados a:
- Mapear riesgos de forma dinámica (no cada 10 años sino permanentemente).
- Actualizar protocolos regularmente en función de nuevas amenazas.
- Fomentar cooperación público-privada: el 80% de la infraestructura crítica está en manos privadas en muchos países.
- Prepararse para escenarios de crisis prolongadas (semanas sin energía o comunicaciones).
Un Estado que no invierte en resiliencia de infraestructura crítica pone en riesgo su soberanía y su estabilidad interna.