Desde hace décadas, el subcontinente indio se ha convertido en una larga lista de tensiones y conflictos, muchos de los cuales están sin resolver.
El Ejército indio lanzó ayer una serie de ataques aéreos en territorio pakistaní en la disputada región de Jammu y Cachemira. El aumento de las tensiones amenaza con desencadenar una guerra entre vecinos.
Estudios de 2022 incluso alertaban de que una guerra con armas atómicas limitada entre ambos países podría «desencadenar un invierno nuclear, alterando drásticamente la agricultura mundial y provocando una hambruna que podría matar hasta a 2.000 millones de personas», recordó Parke. (afp, efe/el)
India ha bombardeado Pakistán. Su ejército atacó nueve supuestas bases terroristas en territorio pakistaní. Lo hizo en respuesta al ataque que mató a 26 personas el mes pasado en la región de Cachemira administrada por India. Inicialmente, la milicia islamista Frente de Resistencia se atribuyó la autoría, pero después negó su responsabilidad.
Las autoridades indias acusan a Pakistán de respaldar ataques terroristas en su país. Islamabad negó estas acusaciones y ha prometido represalias. El deterioro de las relaciones ha provocado la cancelación de visados, la suspensión del comercio y la ruptura por parte de India de un acuerdo para compartir agua. Pakistán amenaza ahora con desechar el tratado que congela la frontera.
Estados Unidos ha lamentado la escalada entre India y Pakistán. Su presidente, Donald Trump, dijo que esperaba una solución rápida. Ambos países tienen gran importancia para Washington. Pakistán es un aliado tradicional de Estados Unidos, mientras que India se ha convertido en un socio crucial para contrarrestar la influencia de China en Asia.
Las tensiones históricas entre India y Pakistán son recurrentes. Ambos países han vivido cuatro guerras entre ellos desde su independencia del Reino Unido en 1947. Sin embargo, su último conflicto bélico se produjo en 1999. Sus relaciones están marcadas por la confrontación religiosa y por la disputa de Cachemira, una región fronteriza que ambos reclaman en su totalidad.
El Comité de Seguridad Nacional (NSC), el máximo órgano de seguridad nacional presidido por el primer ministro del país, Shehbaz Sharif, dio plena autoridad a las Fuerzas Armadas de Pakistán para responder a la «agresión india», que perpetró hoy una serie de ataques aéreos en territorio paquistaní.
«Las Fuerzas Armadas han sido debidamente autorizadas para tomar las medidas correspondientes», indicó la oficina del primer ministro paquistaní tras la reunión convocada poco después del ataque de India.
El subcontinente indio es una de las zonas más inestables del planeta. La violenta partición de la región provocó muertes y desplazamientos masivos, dejó conflictos territoriales sin resolver y alimentó las tensiones sectarias y religiosas. Descubre más sobre el subcontinente indio en este mapa:

| El ataque de India en Pakistán representa la peor escalada de tensión entre ambos países desde 2019. En aquella ocasión, la crisis se desató tras un ataque suicida que mató a cuarenta policías indios en Cachemira. La situación escaló hasta tal punto que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, tuvo que convencer a cada parte de que su rival no preparaba una guerra nuclear. · Tanto India como Pakistán son potencias nucleares. Ambos desarrollaron su propio arsenal durante el siglo XX para disuadir a su enemigo. El status nuclear de estos dos países ha convertido al subcontinente indio en una región clave para la seguridad global. Por ello, cada escalada entre Nueva Delhi e Islamabad se percibe con especial preocupación a nivel internacional. La situación es más peligrosa que hace seis años. Por un lado, el Gobierno indio ha intensificado sus políticas sectarias contra la minoría musulmana en India. Para el primer ministro Narendra Modi, la crisis supone una oportunidad de afianzar su proyecto nacionalista hindú. Por el otro, el Ejército pakistaní está encabezado por Asim Munir, un perfil más ideológico que el de su predecesor. El contexto internacional también ha cambiado. Estados Unidos ha perdido influencia en Pakistán tras su retirada de Afganistán en 2021. Del mismo modo, Washington ha estrechado sus lazos con India. La sintonía ideológica entre Modi y el presidente estadounidense, Donald Trump, puede ayudar al líder indio a que el líder republicano se posicione a su favor. ver: https://www.youtube.com/watch?v=NFQ24IiDr7w |
| Es muy factible que las tensiones entre India y Pakistán sigan escalando las próximas semanas. A corto plazo, se espera que Islamabad reaccione contra los bombardeos indios. Entretanto, los ataques con artillería pesada podrían volverse más frecuentes a lo largo de la Línea de Control, la frontera de facto entre ambos países en Cachemira. · Esta crisis será más difícil de resolver que la de 2019. Modi se verá tentado a intensificar sus operaciones militares para fortalecer el nacionalismo hindú en India y legitimar sus políticas en Cachemira. Al mismo tiempo, Asim Munir podrá agitar el nacionalismo pakistaní y desviar el foco de las críticas por su incapacidad para sofocar las insurgencias en el norte y el suroeste del país. Además, es poco factible que Estados Unidos se involucre activamente en el conflicto. Washington priorizará otros frentes en política internacional, como la guerra comercial con China, la paz en Ucrania o la situación en Gaza. De hecho, Trump ya declaró en abril que India y Pakistán resolverían sus diferencias «de una u otra forma». |