Quito, mayo de 2025 – El presidente Daniel Noboa asumió su segundo mandato al frente del gobierno de Ecuador, en medio de una de las crisis más complejas de la historia reciente del país. Con mayoría legislativa, una agenda enfocada en la seguridad y el crecimiento económico, Noboa busca consolidar su liderazgo mientras enfrenta desafíos estructurales profundos.
El pasado 24 de mayo, Noboa fue investido oficialmente luego de imponerse en segunda vuelta con el 55,6% de los votos frente a Luisa González, candidata del correísmo. La ceremonia de posesión estuvo marcada por un llamado firme a la unidad y la acción frente a la violencia y la incertidumbre.
Violencia sin freno
Aunque el gobierno reportó una caída del 15% en las muertes violentas durante 2024, los primeros meses de 2025 muestran un retroceso preocupante: los homicidios crecieron un 58%, especialmente en zonas costeras como Guayas y Esmeraldas, donde operan bandas transnacionales vinculadas al narcotráfico.
El conflicto armado interno declarado en 2024 sigue vigente. El Estado mantiene operaciones conjuntas entre el Ejército y la Policía Nacional, mientras se intenta recuperar el control territorial de áreas críticas y centros penitenciarios.
Economía en tensión
El gobierno proyecta un crecimiento económico del 4% para este año, aunque estimaciones del Banco Central son más conservadoras (2,8%). La deuda pública supera el 51% del PIB y la producción petrolera ha disminuido por falta de inversiones.
Ecuador mantiene un acuerdo con el FMI por 4.000 millones de dólares, mientras recurre a nuevos financiamientos externos, incluyendo líneas de crédito con China.
Gobernabilidad fortalecida
En la Asamblea Nacional, el oficialismo logró una mayoría clave para impulsar reformas. El 14 de mayo, Niels Olsen fue electo presidente del Parlamento, consolidando la alianza legislativa que sostiene al Ejecutivo.
Además, María José Pinto asumió la vicepresidencia, en reemplazo de Verónica Abad, sancionada con la suspensión de sus derechos políticos por violencia de género.
¿Nuevo ciclo o más incertidumbre?
Noboa inicia su segundo periodo con herramientas institucionales y respaldo electoral, pero la complejidad de los problemas que enfrenta Ecuador –violencia estructural, desigualdad, narcotráfico, corrupción e impunidad– exige algo más que voluntad política.
Los próximos meses serán clave para saber si el nuevo gobierno logra cambiar el rumbo de un país atrapado entre el miedo y la esperanza. Creemos que lo va a lograr.