SAN JOSÉ, 13 ago (Reuters) – Costa Rica comenzará este año la construcción de una nueva prisión de máxima seguridad inspirada en la mega prisión de El Salvador, centro de la lucha contra la delincuencia en ese país, dijo el miércoles el ministro de Justicia costarricense, Gerald Campos.Costa Rica, considerada durante mucho tiempo el país más seguro de Centroamérica, enfrenta una ola de homicidios atribuidos a la violencia de las bandas de narcotraficantes. En 2023, registró la tasa de homicidios más alta de su historia, y las encuestas de opinión sitúan la inseguridad como la principal preocupación pública, lo que posiciona este problema como un tema central para las elecciones nacionales de 2026.
El gobierno salvadoreño está brindando asistencia técnica al proyecto, afirmó Campos. La nueva prisión es necesaria porque las instalaciones actuales están sobrepobladas en casi un 30%, lo que crea condiciones que permiten que los líderes encarcelados sigan dirigiendo sus organizaciones criminales, añadió.»Si no hacemos esto, el sistema colapsará y corremos el riesgo de conflictos internos, toma de rehenes y disturbios», dijo Campos a un comité del Congreso.El nuevo centro, denominado Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (CACCO), ha sido diseñado para albergar a 5.100 reclusos, aumentando en un 40% la capacidad penitenciaria de Costa Rica.
El gobierno ha presupuestado el proyecto en 35 millones de dólares, y Campos afirma que El Salvador colaboró en los planos y la tecnología de seguridad. Los detalles específicos del proyecto se han declarado confidenciales.El modelo de la nueva prisión,
el Centro de Internamiento de Terroristas de El Salvador (CECOT), con capacidad para 40.000 reclusos , es la pieza central de la guerra del presidente salvadoreño Nayib Bukele contra las pandillas.Si bien se atribuye a la represión de Bukele una fuerte caída en la tasa de homicidios en El Salvador, organizaciones de derechos humanos denuncian abusos dentro de CECOT, describiendo condiciones inhumanas y muertes dentro de la prisión.El gobierno de El Salvador niega esas acusaciones.