Europa 2025. La violencia extremista, radicalización juvenil y la fase más compleja del yihadismo

Resumen ejecutivo

Europa enfrentó en 2025 una ola sostenida de violencia extremista de baja intensidad, caracterizada por atentados frustrados, ataques individuales y procesos acelerados de radicalización juvenil.

No se trata de un retorno del terrorismo yihadista clásico, sino de su fase más adaptativa y difícil de combatir: sin jerarquías visibles, con actores aislados, fuerte impronta digital y alto impacto psicológico.

La amenaza no es coyuntural. Es estructural, persistente y estratégicamente subestimada.

La señal europea en 2025: hechos, no percepciones.

Durante el último año, distintos países europeos han registrado múltiples incidentes, a saber :

Alemania y Francia: ataques con armas blancas contra civiles y fuerzas de seguridad, protagonizados por individuos radicalizados sin conexión orgánica comprobada, pero con motivación ideológica clara.

Bélgica y Países Bajos: detenciones preventivas de jóvenes vinculados a propaganda yihadista online, con planificación incipiente de ataques en espacios públicos.

España: operaciones policiales contra células de radicalización digital y retornados, con foco en entornos juveniles y conversos recientes.

Reino Unido: incremento de investigaciones por extremismo violento no estructurado, especialmente en menores de 25 años.

El patrón común es inequívoco: violencia fragmentada, actores individuales y acumulación de tensión social.

No buscan grandes masacres, sino mantener la sensación de vulnerabilidad permanente.

El error estratégico: confundir ausencia de estructura con ausencia de amenaza

Una lectura recurrente sostiene que, sin una organización centralizada como en los años posteriores al 11S, la amenaza yihadista habría perdido relevancia.

La historia demuestra lo contrario.

Desde Al-Qaeda, el terrorismo yihadista aprendió que:

NO necesita mando central; NO requiere control territorial y NO depende de operaciones complejas.

Necesita narrativa, legitimación ideológica y un ecosistema social permeable.

Europa hoy ofrece ese entorno: sociedades abiertas, alta exposición mediática y límites legales a la prevención temprana.

Mirar hacia atrás: patrones ya observados en otros teatros

Lo que hoy ocurre en Europa replica dinámicas vistas previamente en:

Sudeste Asiático (Indonesia, Filipinas): actores locales inspirados, ataques simples, alto impacto simbólico.

Iraq y Siria: transición de insurgencia organizada a violencia atomizada tras la presión militar.

Latinoamérica : convergencia entre terrorismo, criminalidad y control territorial indirecto.

El terrorismo no desaparece cuando pierde capacidad militar, se adapta, se mimetiza y migra hacia formas más difusas.

Radicalización juvenil: el verdadero punto crítico

El rasgo más inquietante del escenario europeo actual es el perfil de los radicalizados: jóvenes de segunda y tercera generación; conversos recientes; individuos sin contacto directo con organizaciones terroristas

La radicalización ya no ocurre en mezquitas ni en campos de entrenamiento, sino en las redes sociales, las plataformas cifradas y las comunidades digitales cerradas.

Este fenómeno fue analizado en profundidad en el libro Armas de seducción masiva, y hoy se confirma en Europa: la ideología precede a la organización, y muchas veces la reemplaza.

Europa como objetivo estratégico y simbólico.

Europa no es un objetivo táctico. Es un objetivo estratégico por varias razones como ser un impacto mediático inmediato , las sociedades abiertas con baja tolerancia al miedo, polarización política y cultural creciente y dificultades para el monitoreo temprano sin vulnerar libertades.

Cada ataque, incluso fallido, cumple su función estratégica: mostrar vulnerabilidad, tensionar el sistema y alimentar la narrativa de confrontación identitaria.

Prospectiva: el escenario más probable (2025–2027).

Si la tendencia actual se mantiene, el escenario más verosímil incluye aumento sostenido de ataques de baja intensidad, mayor número de radicalizados invisibles, presión política sobre fuerzas de seguridad e inteligencia, crecimiento de discursos extremos y polarización social

El principal riesgo no es un gran atentado, sino la erosión progresiva de la confianza en el Estado, la convivencia y el modelo democrático europeo.

Advertencia final

El terrorismo yihadista no está regresando.

Nunca se fue.

Europa enfrenta hoy su versión más compleja: individual, digital, emocional y profundamente política.

Combatirla exige algo más que reacción policial, requiere inteligencia anticipativa, comprensión profunda del fenómeno y decisión política sostenida.

Fuentes y referencias (selección)

Europol, EU Terrorism Situation and Trend Report (TE-SAT).

Global Terrorism Index, Institute for Economics & Peace.

UNODC, informes sobre prevención del extremismo violento. Bruce Hoffman,

Inside Terrorism. Marc Sageman,

Leaderless Jihad. Cobertura OSINT:

Reuters, AP, BBC, France 24 (2024–2025).

Armas de seducción masiva.

Nota editorial

Este análisis se apoya en fuentes abiertas verificadas y en experiencia directa en distintos teatros afectados por terrorismo yihadista. No busca alarmar, sino advertir y anticipar.

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Autor: Fernando Vaccotti

Former Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado en FV Consulting. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Field Security Officer en OIM ONU -Migración. Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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