El Mencho, México y la frontera cada vez más difusa entre Defensa y Seguridad Interior

Resumen Ejecutivo

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG, no es solo un golpe criminal: es un síntoma estructural. México vuelve a demostrar que la línea entre Defensa Nacional y Seguridad Interior se ha desdibujado de forma irreversible.

La intervención directa de Fuerzas Armadas en la neutralización del principal jefe narco del país confirma una tendencia regional que anticipamos: el crimen organizado transnacional ya no es un problema policial, sino un desafío híbrido.

El Ejército mexicano ejecutó el operativo que terminó con la vida de El Mencho. La reacción violenta posterior evidenció capacidad cuasi-militar del CJNG. La militarización de la seguridad pública se consolida como política estructural. La tercera y cuarta ola del crimen organizado se manifiestan en su forma más cruda. México funciona hoy como laboratorio estratégico para Latinoamérica.

La pregunta no es si esto es excepcional. La pregunta es: ya entramos en una fase permanente?

Defensa y Seguridad: un mismo frente

Durante décadas se sostuvo una distinción doctrinaria clara:

Defensa es igual y corresponde a amenazas externas.

Seguridad Interior se corresponde con la criminalidad interna.

Esa arquitectura conceptual hoy resulta insuficiente.

La eliminación de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, CJNG, mediante un operativo encabezado por el Ejército mexicano, confirma que el Estado está enfrentando actores criminales con capacidades paramilitares, control territorial y estructura financiera transnacional.

Esto no es nuevo. En mi artículo

“Seguridad y Defensa: un mismo frente | Tercera y Cuarta Ola del Crimen Organizado en Latinoamérica”, ya sostenía que las categorías tradicionales habían quedado superadas.

Ecuador se encuentra atravesando un periodo similar en su combate a las bandas criminales. Brasil ha visto al PCC y al CV tomar zonas de la capital y varias en el interior y ha recurrido a fuerzas especiales para combatirlos. El Salvador combatió a las Maras frontalmente utilizando fuerzas combinadas de ejército y policía; Guatemala atraviesa similar situación. Es decir, hay un denominador común. Un hilo conductor.

Hoy México lo confirma en tiempo real.

Qué representa el CJNG?

El CJNG no es simplemente una organización de narcotráfico.

Es una estructura altamente militarizada con uso de drones explosivos, convoyes blindados, propaganda armada, negocios que funcionan en la esfera legal, esquemas de lavado de activos gigantes, con presencia en múltiples estados mexicanos (tiene presencia directa o disputada en entre 24 y 28 estados, lo cual significa que opera en más del 75% del territorio mexicano, aunque con distinta intensidad), y con una gran expansión internacional ( se habla de más de 50 países).

Bajo el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes, el cartel consolidó una lógica de confrontación directa contra el Estado.

La respuesta estatal fue proporcional: inteligencia combinada, despliegue militar y operación de alto impacto.

Eso marca el punto central.

La reacción y violencia como mensaje estratégico

Tras la muerte de El Mencho se produjeron Narcobloqueos ( algunas fuentes mencionan más de 120), incendios de vehículos, ataques a infraestructura de todo tipo, suspension de vuelos, escenarios de caos urbano.

Esto revela que el CJNG mantiene capacidad operativa incluso tras la caída de su líder. Algunos analistas incluso han llegado a comparar en algunos aspectos a este grupo con el ISIS.

El mensaje fue claro, la organización no desaparece con un nombre.

México como laboratorio regional

Como ya hemos desarrollado en anteriores oportunidades, México lleva más de 15 años utilizando Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.

La Guardia Nacional opera bajo estructura castrense. El Ejército realiza funciones que en otros países serían exclusivamente policiales.

La pregunta estratégica no es si esto es correcto o incorrecto.

La pregunta que me hago es si esto es reversible en algún momento o se integra a una lógica estructural de nueva normalidad.

En el contexto de la tercera y cuarta ola del crimen organizado transnacional, las organizaciones controlan territorios , manejan economías paralelas, operan con inteligencia propia y tienen proyección internacional por lo que la respuesta estatal se vuelve necesariamente híbrida.

México no eliminó solo a un jefe narco. Confirmó que la guerra contra el crimen organizado ya no es policial: es un fenómeno híbrido donde Defensa y Seguridad Interior se superponen.”

México no está en guerra clásica.

Pero tampoco enfrenta delincuencia común.

Está en una zona gris.

Y esa zona gris redefine doctrinas.

Implicancias para Latinoamérica

Lo que ocurre en México anticipa escenarios para otros países, Normaliza la militarización como política estructural, obliga a repensar marcos legales y en definitiva desafía el equilibrio entre eficacia y derechos.

La muerte de El Mencho no es el fin de un ciclo. Es una señal.

La señal de que el crimen organizado ya opera con lógica de actor estratégico, y el Estado responde en consecuencia.

La frontera conceptual entre Defensa y Seguridad Interior ya no es una línea.

Es un espacio compartido.

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Autor: Fernando Vaccotti

Former Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado en FV Consulting. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Field Security Officer en OIM ONU -Migración. Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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