Uruguay presentó un Plan Nacional de Seguridad 2025–2035 que, a diferencia de otros intentos, no es un paquete de medidas, es un instrumento de conducción del Estado.
El propio plan reconoce algo clave: el problema en Uruguay no es solo el delito… es la fragmentación del Estado.
Esto está explícito en : falta de coordinación / respuestas fragmentadas / debilidad en continuidad.
Un cambio de paradigma
Por primera vez Uruguay reconoce que los fenómenos criminales están conectados: homicidios, narcotráfico, armas y violencia no son problemas aislados, son un sistema, ya que no operan como problemas aislados, se potencian.
El gobierno reconoce que el problema no es solo policial, es sistémico.
El plan tiene:
7 ejes estratégicos / 79 acciones concretas / más de 100 medidas operativas.
Los 7 ejes confirmados
Homicidios / Violencia de género y contra niños/adolescentes / Control de armas y municiones / Narcotráfico Ciberdelito y fraude informático/ Sistema de justicia criminal / Prevención del delito y la violencia.
Concepto estratégico del PNSP
No es un plan policial, es una arquitectura de seguridad integral basada en evidencia y gestión por resultados.
Además:
Participaron 79 instituciones Se generaron 92 propuestas base, o sea que se trata de un intento real de política transversal (raro en Uruguay).
El Plan no promete soluciones rápidas… propone trabajo sostenido.
Es un plan serio, pero exige disciplina estatal, que es lo más difícil.
Nuestra intervención en el programa “Sin Vueltas”