Resumen Ejecutivo
Lo que Jean Lartéguy* observó en Indochina y Argelia no fue un fenómeno histórico aislado, sino el anticipo de una forma de conflicto que hoy domina tanto en Medio Oriente como en Latinoamérica. La guerra ya no se define por el control del territorio físico, sino por el dominio del sistema: población, economía, narrativa e inteligencia.
Mientras en Medio Oriente esto se expresa a través de actores híbridos con base ideológica, en Latinoamérica adopta la forma del crimen organizado transnacional, con lógica empresarial. Pero el núcleo es el mismo.
- Qué está pasando: convergencia entre guerra irregular y crimen organizado
- Por qué importa: redefine la seguridad como problema sistémico
- Qué cambió: actores criminales operan como estructuras político-militares
- Impacto clave: erosión del Estado desde adentro
- Escenario: conflictos prolongados, fragmentados y de difícil resolución
Ya no se trata de quién controla el territorio, sino quién controla el funcionamiento del sistema.
📚 Lartéguy: el origen del problema moderno



En Los Centuriones aparece la idea que conecta todo:
«La guerra se gana en la población, no en el campo de batalla».
Francia perdió porque no logró controlar:
- la legitimidad
- la narrativa
- el tejido social
Ese mismo error se repite hoy.
Medio Oriente: actores híbridos, lógica sistémica
En Medio Oriente, organizaciones como:
- Hezbollah
- Hamas
No son solo grupos armados.
Son sistemas completos:
- estructura militar
- brazo político
- red social
- aparato de comunicación
No buscan vencer militarmente.
Buscan volverse indispensables dentro del entorno.
Latinoamérica: la misma lógica, distinto lenguaje
El crimen organizado como actor sistémico



En Latinoamérica, el fenómeno no es ideológico.
Pero sí es estructural.
Organizaciones criminales:
- controlan territorios
- infiltran economías legales
- corrompen instituciones
- gestionan comunidades
Funcionan como actores híbridos, aunque no lo declaren.
Ejemplos claros:
- carteles mexicanos con control territorial y capacidad militar
- estructuras como el PCC en Brasil afectando sistemas financieros
- redes logísticas que conectan producción, tránsito y lavado
Inteligencia y control: el verdadero campo de batalla
Tanto en Medio Oriente como en Latinoamérica:
- el control no es solo físico
- es informacional, social y económico
El actor dominante es el que:
- conoce el terreno humano
- anticipa movimientos
- penetra estructuras del Estado
Esto ya no es solo seguridad.
Es gobernanza en disputa.
Zona gris global: convergencia total
Lo que antes eran fenómenos separados hoy converge:
- guerra híbrida
- crimen organizado transnacional
- actores no estatales con poder estratégico
Resultado:
Un escenario donde:
- no hay guerra declarada
- no hay victoria clara
- no hay líneas definidas
Pero sí hay control progresivo del sistema.
La advertencia de Lartéguy (más vigente que nunca)
El error sigue siendo el mismo: pensar que el problema es militar. Pero no lo es.
Es sistémico.
- Francia no lo entendió
- EE.UU. tardó en entenderlo
- muchos Estados en Latinoamérica aún no lo asumen
Cierre
Lartéguy no escribió sobre el pasado. Escribió sobre lo que estamos viviendo.
Hoy, la guerra no es por territorio. Es por el control del sistema donde ese territorio funciona.
Medio Oriente lo muestra con claridad. Latinoamérica lo está empezando a sufrir.
Nota *:
Jean Lartéguy, seudónimo de Jean Pierre Lucien Osty, fue un escritor y periodista francés que nació en Maisons-Alfort, Val de Marne el 5 de septiembre de 1920, pero creció en Aumont-Aubrac, Lozère, Francia y murió en París el 23 de febrero de 2011.
Se unió en África a las fuerzas de la Francia Libre y sirvió en el grupo de comandos de África. Continuó como oficial en activo durante siete años hasta pasar a la reserva con un brillante historial. Posteriormente fue corresponsal de guerra en lugares como Palestina, Corea, Indochina, Argelia y América Latina.
Su obra literaria de ficción se centra en la época de la descolonización con grandes éxitos como Los Centuriones y su continuación Los Pretorianos y Los Mercenarios que dieron lugar a la película Mando Perdido protagonizada por Anthony Quinn y Alain Delon. En ella se narra la guerra de Independencia de Argelia con gran dinamismo y crudeza.