EL ENTRENAMIENTO ES LA PRIMERA DEFENSA CONTRA EL CALOR Y EL FRÍO

Los empleadores y gerentes de Seguridad deben ocuparse de brindar a sus empleados dos niveles de capacitación: General y específico en el sitio en el que trabajan.

Los cambios de clima generan fundamentalmente ausentismo laboral, más allá del propio riesgo de enfermedades o cuadros extremos.

Formación general: el entrenamiento integral de calor y/o estrés en frío brinda a los empleados y supervisores el conocimiento que necesitan para reconocer los peligros, así como los síntomas, el estrés por temperatura, y saber qué hacer cuando identifican los síntomas en sí mismos u otros.

Las soluciones de e-Learning, como los videos bajo demanda, pueden ofrecer un nivel consistente de capacitación a la vez que es conveniente para el usuario y fácil de escalar a través de una fuerza de trabajo global.

Capacitación específica en el sitio: esta capacitación describe los controles administrativos que se han puesto en marcha para un lugar de trabajo específico. La capacitación específica en el sitio puede incluir horarios de aclimatación, duración del trabajo entre descansos de temperatura, requisitos de hidratación e instrucción sobre dónde encontrar agua, áreas de calentamiento o enfriamiento, y otro tipo de apoyo. La señalización resulta importante en este sentido también.

Estos entrenamientos pueden tener lugar como briefings de seguridad “in situ” o como material impreso publicado. Las regulaciones federales de Estados Unidos, por ejemplo, no proporcionan una regulación específica de salud y seguridad que los empleadores pueden usar al diseñar su entrenamiento de temperatura. Pero bajo la cláusula de derechos generales de la OSHA (US Occupational Safety and Health Administration Office) los empleadores tienen la obligación de proporcionar un lugar de trabajo que proteja a los empleados de los peligros que pueden causar daños, lo que significa que los empleadores tienen la obligación de proporcionar la cantidad adecuada de capacitación y otras tácticas de mitigación para minimizar el riesgo de temperaturas extremas.

Además, como administrador o Gerente de Seguridad se debe comprobar si hay directrices específicas del estado sobre la prevención de las enfermedades del calor y el frío, ya que algunos países y organizaciones no tienen claras regulaciones al respecto.

La clave es ayudar a garantizar que los empleados trabajen en condiciones seguras.  El entrenamiento hace tomar conciencia sobre el riesgo de temperatura tanto para los supervisores como para los empleados.

Al comprender los riesgos, los supervisores pueden adaptar el lugar de trabajo al clima, vigilar posibles síntomas de estrés por calor y estrés por frío, y ajustar las expectativas para reflejar los informes meteorológicos y las condiciones de trabajo.

Fuente: Publicaciones de OSHA y experiencias.

Autor: Fernando Vaccotti

Consultor Privado. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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