El crimen organizado regional y el Tren de Aragua luego de Tocorón

Actualización

OPINION

La principal megabanda trasnacional de origen venezolano continúa su ascenso en el Universo del Mal y expandiendo sus operaciones por todo el continente americano y muy probablemente generando alianzas del otro lado del océano.

No es nada nuevo particularmente en el mundo del narcotráfico que las estrategias y planes de negocios contemplen operaciones en Europa, África, Medio Oriente y Asia. El mercado así lo exige.

Sus integrantes ya llegan a aproximadamente 5.000 hombres, y si estructura de equipamiento cuenta con armamento de guerra, organización logística y un sistema de comunicación interna muy eficiente. Es probablemente la banda más temida de la región junto al PCC.

Recientemente se la asoció además con las operaciones de desinformación, contención y represión de opositores en las elecciones venezolanas en las que se llegó a especular con la presencia en el terreno del propio “Niño” Guerrero, líder de la banda que se “fugó” de la cárcel de Tocorón el año pasado.

Actualmente se le asocia con nuevas operaciones en conjunto con la Mara Salvatrucha en USA, informaciones sobre presencia en Denver, el control de algunos sectores de paso en la zona del Darién y su expansión hacia el Sur llegando a Chile.

En ese crecimiento se ha instalado en Perú y establecido alianzas con bandas criminales ecuatorianas.

No se descartan sociedades con el PCC para incidir como probablemente esté ocurriendo en la Triple Frontera y llegar a controlar el crimen organizado en Uruguay.

Su puerto, fronteras, rutas interiores terrestres y otras vulnerabilidades asociadas a sistemas de control débiles y una geografía adecuada, hacen del país un objetivo apetecible y alcanzable.

Latinoamérica vive en pleno el auge de las bandas criminales, el crimen organizado en general y todo lo que tiene que ver con este fenómeno que ya se posiciona como un factor estructural de la sociedad contemporánea y cerca de ser naturalizado –en algunos países ya lo está– por la repercusión en la vida diaria. Su abanderado máximo, el narcotráfico y su más cercano seguidor, la corrupción, caminan de la mano hacia el objetivo final de la convergencia criminal total y el control territorial del continente.

Se trata sin dudas de la reescritura de un nuevo contrato social que entre otras facetas acepta la existencia de una gobernanza criminal cada vez más presente y potente, amparada bajo el paraguas inmenso de la corrupción a todo nivel que impera en nuestro continente y la falta de coraje político genuino para enfrentarla de manera efectiva.

Así, los tiroteos vecinales, secuestros, microtráfico, robos en todas sus modalidades, violencia de género, contrabando, migración ilegal, trafico de niños, explotación de menores y personas vulnerables, barrios negados a la policía y controlados por el crimen y más, se han vuelto parte de la vida diaria.

La “liberación” de la cárcel de Tocorón sugiere en base a la propia historia del continente, en que puede tratarse una vez más de una farsa colosal y operación de desinformación tendiente a liberar en serio a los líderes de este colectivo conocido ya trasnacionalmente.

Prácticamente ningún país de la región se ha librado de la presencia de esta banda y los que no la reportan debe ser por falta de pericia, inteligencia policial y también campañas de desinformación pública, ya que todo es posible en Latinoamérica, convertida desde hace ya un tiempo prolongado en un narco- región a la que ningún crimen o acto delictivo le queda chico.

Compartimos por lo tanto los ejes del análisis de InsightCrime.org y le agregamos mapas explicativos, videos y fotos para una mejor referencia.

FV

Notas: El Tren de Aragua es una banda carcelaria oriunda de Venezuela catalogada como la megabanda más poderosa del país (y una de las más poderosas de la región). Desde el Centro Penitenciario de Tocorón, su principal centro de operaciones ubicado en el estado de Aragua, la organización criminal maneja un amplio portafolio criminal que ha proyectado sus actividades a otras latitudes en la región.

Desde 2018, el grupo carcelario se ha expandido rápidamente por Latinoamérica, siguiendo la ruta que ha recorrido el éxodo venezolano por todo el continente. En este proceso expansivo, la organización se ha especializado en el tráfico de migrantes en las áreas fronterizas de varios países, explotando las necesidades de los cientos de familias que atraviesan el mapa de norte a sur.

El líder de la banda es Héctor Rustherford Guerrero Flores, alias “Niño” Guerrero, el principal pran carcelario de Venezuela, quien lidera el grupo desde la cárcel de Tocorón.

El Tren de Aragua mantiene numerosos vínculos con grupos del crimen organizado, tanto en Venezuela como en la región, con los cuales ha establecido beneficiosos acuerdos de no agresión y hasta alianzas con el fin de repartirse las rentas criminales.

A nivel regional, se han registrado múltiples indicios de alianzas, principalmente con bandas locales que funcionan como satélites para el grupo. Tal es el caso del Clan Los Gallegos, una organización en Perú y Chile que ha operado como brazo armado de la banda. En Brasil, un informe publicado en2021 indicaba que varios miembros del Tren de Aragua que se encontraban presos en Roraima, trabajaban con el Primer Comando Capital (PCC).

En su travesía criminal por la región, el grupo ha logrado establecer células operativas en países como Colombia, Perú, Chile, entre otros, realizando alianzas con grupos locales que les han ayudado a acrecentar su poderío en la región. Su alcance a nivel transnacional también responde a la colaboración de elementos estatales en Venezuela que se han beneficiado con los negocios criminales de la megabanda.

El 20 de septiembre de 2023, las autoridades venezolanas lanzaron una operación policial y militar a gran escala dentro de la base del Tren de Aragua, la prisión de Tocorón. Al menos 11,000 policías y militares entraron a la prisión respaldados por vehículos blindados para, aparentemente, tomar el control de la cárcel.

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Un análisis de InsightCrime.org, por Jeremy McDermott y Unidad Investigativa de Venezuela

El gobierno venezolano afirma que “desmanteló totalmente” la poderosa megabanda el Tren de Aragua después de tomar el control de una de las prisiones más reconocidas del país. Pero la operación huele a montaje político, pues los líderes de la banda escaparon y sus operaciones quedaron en su mayoría intactas.

El 21 de septiembre, parado en las afueras del penal de Tocorón, en el estado central de Aragua, el ministro venezolano de relaciones interiores, justicia y paz, almirante Remigio Ceballoselogió la operación en la que intervinieron 11.000 soldados y oficiales, reforzados con vehículos blindados, que tomaron control de la cárcel.

“Este es un gran golpe que se le ha dado a todas esas organizaciones criminales que quedan totalmente desmanteladas, totalmente desmanteladas”, afirmó.

Pero Ceballos se echó para atrás en su propia declaración al admitir que la operación no logró capturar al preso más infame de la prisión, Héctor Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero, cabecilla del Tren de Aragua, quien dirigía ese penal como “pran” o guardián criminal.

Fuente: Redes sociales del gobierno del ministerio de relaciones interiores, justicia y paz

“Él estaba en libertad. Libertad plena”, relató Ceballos. “Y entonces, bueno, nosotros presumimos que él se encuentra en alguna parte, porque no estaba aquí, ¿verdad? Sí, estuvo aquí, pero él ya estaba en libertad”.

Tocorón no solo albergaba hasta a 3.000 privados de la libertad, sino que además era refugio de delincuentes perseguidos por las autoridades. Uno de los principales lugartenientes de Niño Guerrero, y uno de los delincuentes más buscados en Venezuela, José Ángel Santana, alias “El Santanita”, al parecer pasó años alojado en la prisión, por fuera del alcance de la policía que lo buscaba.

Fuente: Redes sociales oficiales del ministerio de relaciones interiores, justicia y paz

La acción en Tocorón también fue presentada por Ceballos como una operación de rescate.

“Nosotros hemos liberado aquí al pueblo venezolano”, afirmó. El Tren de Aragua estaba “violando los derechos humanos y maltratando a los privados de libertad como una especie de esclavitud”.

Pasó por alto el hecho de que los presos fueron enviados a Tocorón por el sistema de justicia venezolano y que el Ministerio de Prisiones hace mucho había concedido a Niño Guerrero dominio sobre la prisión, permitiéndole convertirse en una de las bases de operación criminal más importantes del país.

Análisis de InSight Crime

La retoma y clausura de la prisión de Tocorón es un golpe para el Tren de Aragua, que pierde su capital y su mayor base de operaciones, pero está lejos de suponer un golpe fatal para la organización.

Con el cierre de la emblemática prisión, el Tren de Aragua y Niño Guerrero pierden cuatro importantes beneficios:

  • La prisión era usada como fortaleza por Niño Guerrero, pues allí podía vivir a sus anchas fuera del alcance de sus rivales.
  • Era un centro de reclutamiento, donde el pran y el Tren de Aragua podían elegir reclutas entre la población carcelaria.
  • Era una base logística, donde podían entrenar a nuevos reclutas, planear operaciones, esconder armas y guardar dinero en efectivo. En la operación se confiscó un verdadero arsenal de municiones, incluidos lanzacohetes, tal vez demasiado pesados para que los llevaran consigo en la fuga. Pero se encontraron pocas armas adicionales.
  • Era una fuente de ingresos importante, pues todos los presos de Tocorón estaban obligados a pagar una cuota periódica a Niño Guerrero, básicamente una cuota extorsiva, a la que llamaban “la causa”, que generaba millones de dólares anuales, según el tamaño de la población carcelaria.

Sin embargo, es difícil afirmar si esta operación fue mucho más que un montaje político, sin duda con la pretensión de haber desmantelado el Tren de Aragua. La banda sigue intacta, sus líderes en libertad y sus avanzadas esparcidas por toda Latinoamérica, inermes con la operación.

De hecho, para Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), esta no fue una toma militar, sino una entrega negociada.

“Cuando tú vas a tomar Tocorón, ¡Tocorón!, donde está nada más y nada menos que el Niño Guerrero, quien te controla el Tren de Aragua en Venezuela a nivel nacional e internacional, y no ha habido una resistencia del penal simplemente lo calificamos como una entrega ya negociada”, puntualizó Prado.

Prado cree además que antes de la operación podrían haber salido más de 1.000 reclusos del penal, no solo los cabecillas del Tren de Aragua. Debido a la falta de transparencia del régimen del presidente Nicolás Maduro, no hay datos fidedignos sobre la población carcelaria.

“Tocorón para el año 2020 tenía una población de 5.500 presos, y para el 2021, de 3.000. Y ahora en la toma resulta que hay 1.800. Eso nos lleva a pensar que estamos en presencia de la mayor fuga de reos que ha habido en el país, estamos en presencia de una fuga de más de 1.500 criminales”, comentó Prado.

Otra fuente, que insistió en que se guardara su anonimato por temor a represalias de las autoridades venezolanas, declaró que la toma de la prisión fue negociada mucho antes de la operación.

“Desde la semana pasada ya estaban sacando el dinero y las armas, pero es el día viernes en la noche cuando lanzan lo que ellos llaman una luz y nadie puede estar por las áreas comunes del penal. El que informa esto es uno de los recapturados. Por eso ya el sábado en la mañana observaron que no estaban los luceros. Es cuando empiezan a fugarse todos los que pudieron. Los que se fueron con el pran fueron como 15 que ellos llamaban papas”, indicó la fuente.

Municiones encontradas en Tocorón

La clausura de Tocorón puede tener repercusiones duraderas para las actividades del Tren de Aragua.

Sus cabecillas sin duda quedarán más expuestos, ahora que son fugitivos y ya no administradores y guardianes no oficiales de una prisión estatal. Esto sin duda los hará más vulnerables a ataques de sus rivales y de las fuerzas de seguridad.

Pero es posible que veamos expandirse las actividades del Tren de Aragua, y cobrar aún más violencia, por la actividad directa de los máximos jefes en el campo y la toma de control de las operaciones en Venezuela, e incluso en el exterior.

El Tren de Aragua tiene reductos permanentes establecidos en ColombiaPerú y Chile, más el control de las rutas migratorias desde Venezuela, así que los cabecillas de la banda no tendrán problemas para cruzar fronteras de incógnito.

Quizás un resultado más importante de la operación de Tocorón para la dinámica criminal venezolana es el desafío al sistema de “pranatos”, al que el gobierno delegó el poder sobre los reclusos en las principales prisiones del país.

No obstante, para Carlos Nieto, coordinador general de la organización no gubernamental Una Ventana a la Libertad, que hace seguimiento al sistema penitenciario venezolano, la operación no es una sentencia de muerte para el sistema de pranes: “El pranato es algo que ya está institucionalizado en Venezuela. En la gran mayoría de los estados sigue funcionando la figura de los pranes”, le explicó a InSight Crime.

Prado, del OVP, fue aún más enfático: “Yo no puedo considerar que esto sea el principio del fin del pranato, esto simplemente forma parte de un show para distraer la opinión pública”, denunció.

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Autor: Fernando Vaccotti

Former Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado en FV Consulting. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Field Security Officer en OIM ONU -Migración. Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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