Resumen Ejecutivo
En las últimas 72 a 96 horas, el suroccidente de Colombia —con epicentro en Cali, Jamundí y Cauca— ha experimentado una secuencia de ataques que excede ampliamente la lógica de hechos aislados. Lo ocurrido configura una operación sostenida y coordinada sobre un corredor estratégico hacia el Pacífico. La combinación de atentados con explosivos, ataques a fuerzas de seguridad y afectación a población civil evidencia una transformación: el crimen organizado opera con capacidades y lógica insurgente.
- Qué está pasando: ataques múltiples en Cali, Jamundí y Cauca
- Por qué importa: disputa por control territorial y rutas al Pacífico
- Qué cambió: simultaneidad, coordinación y mayor sofisticación
- Impacto: presión directa sobre el Estado y la seguridad regional
- Escenario: escalada progresiva en un modelo de conflicto híbrido
«Colombia no está volviendo al pasado… está entrando en una nueva fase«

72 horas que no son casualidad
Lo ocurrido en Cali, Jamundí y el Cauca en menos de cuatro días debe leerse como un bloque operativo:
- Cali: intento de atentado con vehículo cargado con cilindros explosivos contra una instalación militar
- Jamundí: ataque directo a una estación de Policía con explosivos y armas largas
- Cauca (vía Panamericana): atentado de alto impacto contra civiles y transporte
- Eventos paralelos: hostigamientos, sabotajes y uso incipiente de drones
No es el número de ataques lo que define la gravedad. Es su coordinación, simultaneidad y geografía compartida.


El factor decisivo: el corredor del Pacífico
Todo ocurre en un eje que no es casual:
- Cali (nodo urbano)
- Jamundí (zona de transición)
- Cauca (profundidad territorial)
- Salida al Pacífico
Este corredor es ruta clave del narcotráfico, espacio de disputa entre estructuras armadas y plataforma de proyección regional.
Quien controla este corredor, controla flujos, dinero y poder.
Actores y evolución: la nueva configuración
Los indicios apuntan a estructuras vinculadas a disidencias de las FARC, particularmente el entorno del llamado Estado Mayor Central.
Pero el punto central no es el nombre.
Lo relevante es el modelo:
- financiamiento criminal
- tácticas insurgentes
- control territorial
Esto rompe el esquema clásico.
Del conflicto armado al modelo híbrido
Durante años, Colombia operó bajo una lógica relativamente clara:
- Estado vs guerrilla
Hoy eso cambió.
Estamos frente a:
- crimen organizado
- insurgencia residual
- economías ilegales integradas
Un sistema híbrido donde la guerra y el negocio son lo mismo.
Tácticas que hablan por sí solas
Los métodos utilizados en estas horas son reveladores:
- cilindros bomba
- vehículos explosivos
- ataques coordinados a policía y ejército
- afectación a población civil
- uso emergente de drones
👉 Esto no es delincuencia común.
👉 Esto es capacidad operativa estructurada.

Qué buscan realmente
No se trata solo de violencia.
Se trata de:
- debilitar la presencia del Estado
- imponer control territorial
- dominar rutas estratégicas
- generar impacto psicológico
En otras palabras: gobernar sin ser Estado.
La proyección regional
Lo que ocurre en Colombia no se queda en Colombia.
- Ecuador ya vive una crisis de seguridad profunda
- Perú comienza a mostrar señales de presión
- Centroamérica sigue siendo destino y tránsito
Esto forma parte de un ecosistema criminal regional en expansión.
Conclusión: la señal es clara
Lo ocurrido en Cali, Jamundí y el Cauca no es una anomalía.
Es una advertencia.
Colombia está transitando hacia una fase donde el conflicto:
- es menos ideológico
- más económico
- más territorial
- más híbrido
El crimen organizado en Latinoamérica ya no solo trafica… disputa poder.