Opinión :El desafío de la Seguridad Privada y su reposicionamiento.

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Por Fernando Vaccotti

El área de la seguridad privada en el país siempre ha evolucionado de acuerdo o en línea con los propios movimientos de los desarrollos nacionales. De esa manera ha crecido cuando hay crecimiento y se ha detenido cuando la economía enfrentó duros desafíos como la última crisis de los años 2000-2002.

El rol de la Seguridad Privada está jugando y va a ser un jugador esencial en el futuro inmediato en la protección de la población en un trabajo complementario al de la Fuerza Pública y todos los actores involucrados en el control de la pandemia y en la vuelta a una nueva realidad en la forma de vivir y relacionarse socialmente.

Al no estar desde un principio regulada completamente la actividad de la seguridad privada, quedaban muchos espacios legales no cubiertos, tanto para el empleador como para el empleado, siendo el transporte de caudales y valores el sector dentro del rubro con más reglamentaciones y cobertura legal.

La aparición este año de la crisis generada por la pandemia ha impactado fuertemente al sector calculando un 40% de disminución de actividad y por consiguiente una gran cantidad de empleados que han sido enviados al seguro de paro.

Pensando simplemente en el cierre de los grandes espacios como shopping malls, la no asistencia personal a las sedes bancarias y demás, es fácil deducir la reducción drástica por ejemplo, del servicio de custodia y transporte de dinero y valores debido a la reducción de circulación del dinero en efectivo en plaza. Esto impacta directamente en el sector.

Si bien existe la Ley 19.721 que regula la actividad de las empresas de la seguridad privada y fue publicada el 18 de enero del 2019, es necesario todavía crear un reglamento de funcionamiento que aclare todo lo referente a la operación de las empresas y establezca claramente las normas a cumplir por parte de trabajadores, empleadores y su contralor en el Estado.

El COVID-19, al decir de muchos observadores, es entre tantas cosas un disparador de cambios y una especie de pie en el acelerador para el aterrizaje de tecnologías e innovación en muchas áreas, de las cuáles la seguridad privada no solamente es parte interesada si no que pasa a ser parte clave en el control del cumplimiento de la nueva era de protocolos y aplicaciones en las que vivimos y que seguramente marcarán el futuro cercano con varios grados de permanencia en el tiempo en algunas costumbres y formas de trabajo.

Como mencionamos unas líneas atrás, la utilización del dinero en efectivo tiende a reducirse al máximo, por ejemplo más allá que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desmentido en varias ocasiones que el dinero físico transmite el coronavirus. Sin embargo, su uso se ha visto reducido durante la pandemia en favor del pago con tarjetas y del comercio electrónico.

El sector de la seguridad privada ha reaccionado rápidamente y ha comenzado a rediseñarse, a reinventarse y a lograr un reconocimiento y posicionamiento frente al momento utilizando tecnología y adaptándose a la nueva capacitación de sus empleados que pasan a ser la cara frontal de muchas empresas y organizaciones a la hora de controlar protocolos de bioseguridad y de esa forma colaborar en la prevención de la expansión de los contagios, lo que hasta el momento en el país se viene desarrollando con éxito.

Las nuevas funciones de los funcionarios de las empresas de seguridad privada se centrarán en asegurar la salud de las personas en lugares públicos y privados, como controlar cantidad de gente en eventos y observar la correcta utilización de los elementos de protección personal  de bioseguridad, tomas la temperatura y por ejemplo, vigilar los entornos de acceso a distancia, trabajar con más tecnologías de CCTV en la supervisión y más. Las nuevas amenazas van a necesitar tratamientos por partes de empresas de seguridad que cuenten con personal debidamente habilitado y formado.                                      

No queda duda que se va a requerir cada vez más de este sector. No queda duda que el Asesor de Seguridad de una empresa pasa a ser o debería pasar a ser un asesor estratégico de mayor importancia para la Dirección de cualquier empresa o un asociado importante para la toma de decisiones de cualquier empresario.

La seguridad privada se ha reposicionado para quedarse en un lugar muy importante. Es el socio estratégico más importante de las autoridades y los empresarios a nivel de control y protecciópn de la población.

Es necesario reglamentar su funcionamiento por parte de las autoridades para garantizar y optimizar su funcionamiento.

Al decir de colegas españoles del área, “de esta pandemia hemos aprendido que, al margen de las consideraciones meramente sanitarias, un enfoque integral exige una revisión prioritaria de todos los aspectos vinculados a la seguridad: los habituales y los que hemos descubierto que podrían ser necesarios a futuro. Y que las políticas restrictivas aplicadas a sectores como la sanidad o la seguridad privada al final pasan factura y lo muy barato acaba siendo excesivamente caro”.(Segurilatam)

Por Fernando Vaccotti

Autor: Fernando Vaccotti

Consultor Privado. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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