Hace pocos días, leyendo a la muy respetada criminóloga Costarricense Tania Molina Rojas, volví a recordar la llamada «Ventana de Overton» vinculada al aterrizaje del crimen organizado trasnacional específicamente en Costa Rica. Frente a la realidad uruguaya y a las nuevas medidas anunciadas por el gobierno, es oportuno hacer estas comparaciones regionales y explicar lo que creemos está sucediendo.
La teoría de la Ventana de Overton ofrece una herramienta particularmente útil para comprender cómo evolucionan las políticas de seguridad y defensa frente al avance del crimen organizado transnacional si la analizamos en detalle.

https://crhoy.com/opinion/la-ventana-de-overton-se-abrio-en-costa-rica
Desarrollada por Joseph Overton, esta teoría sostiene que las sociedades sólo aceptan determinadas ideas dentro de un rango limitado de posibilidades políticas. Fuera de esa «ventana» se encuentran propuestas consideradas extremas, impensables o inaceptables. Sin embargo, cuando cambian las condiciones sociales, económicas o de seguridad, aquello que ayer parecía radical puede transformarse gradualmente en una política pública legítima.
En materia de seguridad, este fenómeno resulta particularmente visible. La expansión del narcotráfico, la violencia criminal y la pérdida de control territorial en distintos países de Latinoamérica han modificado profundamente las percepciones sociales sobre el uso de la fuerza estatal.
La escala clásica de Overton
Una idea suele recorrer estas etapas:
- Impensable
- Radical
- Aceptable
- Sensata
- Popular
- Política pública
Del delito al conflicto
Durante décadas, el crimen organizado fue concebido principalmente como un problema policial y judicial. La respuesta estatal se concentró en investigaciones criminales, persecución penal y fortalecimiento institucional.
Sin embargo, la aparición de organizaciones capaces de controlar territorios, infiltrar estructuras estatales, administrar economías ilícitas y desafiar abiertamente a los gobiernos comenzó a desplazar esa percepción.
Lo que antes era considerado una forma agravada de delincuencia empezó a ser interpretado como una amenaza estratégica.
La Ventana de Overton comenzó a moverse.
El caso latinoamericano
Hace apenas quince años, propuestas como las siguientes eran consideradas políticamente inviables:
- Empleo de Fuerzas Armadas en apoyo a la seguridad interna.
- Designación de organizaciones criminales como grupos terroristas.
- Estados de excepción prolongados.
- Construcción de cárceles de máxima seguridad altamente restrictivas.
- Operaciones militares contra estructuras criminales.
- Uso de drones y tecnologías de vigilancia masiva para seguridad pública.
Hoy, muchas de estas medidas forman parte del debate político cotidiano en países como Ecuador, México, El Salvador o Colombia.
No necesariamente porque las sociedades se hayan vuelto más autoritarias, sino porque la naturaleza de la amenaza también cambió.
La nueva frontera: gobernanza criminal
El verdadero desplazamiento de la Ventana de Overton no se relaciona únicamente con el uso de la fuerza.
El cambio más profundo es conceptual.
La discusión ya no gira exclusivamente en torno a combatir delincuentes, sino a enfrentar organizaciones que disputan funciones tradicionalmente reservadas al Estado.
En numerosos territorios de Latinoamérica, grupos criminales regulan mercados, imponen normas, administran violencia, cobran extorsiones y condicionan decisiones políticas locales.
En otras palabras, compiten por espacios de gobernanza.
Uruguay y la próxima ventana
Uruguay todavía se encuentra en una fase menos avanzada que otros países de la región. Sin embargo, el aumento sostenido de homicidios, la consolidación de economías criminales y la presencia de organizaciones transnacionales vinculadas al Primer Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) sugieren que la discusión estratégica recién comienza.
La pregunta relevante ya no es si la Ventana de Overton se moverá. Lo verdaderamente importante es comprender que cada homicidio, cada balacera y cada territorio disputado por el crimen organizado empujan lentamente a la sociedad hacia soluciones que antes consideraba impensables.
La pregunta es hacia dónde.
Porque la historia demuestra que cuando la inseguridad se transforma en un problema estructural, también cambian las soluciones que la sociedad está dispuesta a aceptar.
Cuando los blindados comienzan a aparecer en las calles, la pregunta ya no es si la Ventana de Overton se está moviendo. La pregunta es cuánto se ha movido ya sin que la mayoría lo haya advertido.