Balance de los Homicidios en 2021

01 FEB 2022POR INSIGHT CRIME

Opinión

Por Fernando Vaccotti

El año 2021 fue particularmente complicado para todo el globo, y el efecto pandemia impactó de diversas maneras a todos los estratos sociales y a todas las sociedades.

El mundo parecería estar dirigiéndose lentamente hacia una vuelta a un estado de normalidad y reconstitución de las economías y fundamentalmente el individuo que ha cambiado y con su cambio proyectó el gran cambio colectivo.

Lo que también se ha intentado normalizar es que la gente vea a estos fenómenos de manera común, cuando no lo son. No lo son las enfermedades, no lo son las bandas de crimen organizado operando con gran libertad en la región y adueñándose de los sectores en los cuáles ha imperado la falta de presencia estatal.

La Seguridad es un tema transversal a la sociedad a nivel global y el 2021 dejó la sensación de que «el universo del mal» salió fortalecido generando nuevas estructuras delictivas, reorganizándose con todo el tiempo y la flexibilidad que la distracción de las autoridades le otorgaron en este período.

De esta manera Latinoámerica y El Caribe continúa como región integral, siendo la más violenta e insegura del planeta, más allá de la desigualdad casi estructural que nos caracteriza desde hace décadas.

En este sentido, el reporte de InsightCrime.org es una herramienta de análisis e información muy interesante para todos.

Por eso hemos hecho un breve resumen y adjuntamos el link en el que se puede acceder al reporte completo.

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En 2021, la mayor parte de los países de América Latina experimentaron un acentuado aumento en los asesinatos. Era de esperarse que la violencia resurgiera en la región, después del levantamiento de algunos de los confinamientos por COVID-19 más estrictos del mundo.

Gran parte de la población se hundió más en la pobreza, lo que quizá agravó ciertos males sociales, como el consumo de alcohol y drogas. Dado que las escuelas tardaron en reabrir sus aulas, los adolescentes regresaron ociosos a las calles.

La pandemia también dificultó el trabajo de la policía. Las instituciones policiales se redujeron, pues los agentes se enfermaron o se requirieron para otras funciones.

A su vez, los grupos del crimen organizado encontraron nuevas oportunidades a medida que el mundo reemergía. El tráfico de cocaína aumentó y las pandillas cometieron asesinatos para apoderarse de las esquinas de expendio.

En Ecuador, ubicado entre dos países productores de cocaína y con un importante puerto para el contrabando de drogas hacia Europa, se duplicaron los asesinatos y se presentaron los motines de pandillas carcelarias más sangrientos de su historia. En Costa Rica, los asesinatos aumentaron en provincias útiles para el contrabando de cocaína. Los asesinatos por sicarios aumentaron en Paraguay y Perú.

A pesar de una leve reducción en los asesinatos, México presenció una terrible violencia de carteles que, a manera de pequeños ejércitos, se enfrentaron por el territorio. A lo largo de la anárquica frontera entre Colombia y Venezuela, actores armados de todo tipo lucharon entre sí, dejando regueros de muertos y miles de desplazados.

Los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) siguieron siendo algunos de los más violentos de la región.

Jamaica fue aporreada por una violencia tal, que el primer ministro del país se vio medio perdido en cuanto a lo que debía hacer. Y Haití, incluso antes del asesinato del presidente en el mes de julio, ya había entrado en conmoción, y tuvo su año más violento en una década.

Por su lado, los países que suelen tener las tasas de homicidios más bajas, como Argentina, Chile y Uruguay, al parecer están minimizando los datos relacionados con violencia en 2021, con cifras oficiales difíciles de interpretar.

En su Balance Anual de Homicidios, InSight Crime informa sobre las tasas de homicidios en cada país de la región, y sobre los factores que causan el derramamiento de sangre.

Argentina publica sus estadísticas de criminalidad muy tarde en comparación con la mayoría de los demás países, por lo que no es posible señalar una tasa de homicidios nacional real o estimada. En 2020, alcanzó los 2.416 asesinatos, el nivel más alto en tres años, pero sigue siendo un avance significativo con respecto a los 3.228 homicidios que se presentaron en 2014.

Sin embargo, algunas ciudades y regiones argentinas han publicado sus estadísticas, lo que permite observar las dinámicas locales. La zona más violenta del país es de lejos la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe. Controlada durante mucho tiempo por un grupo llamado Los Monos, Rosario registró en 2020 una tasa de homicidios que triplica el promedio nacional. La situación empeoró en 2021.

El año pasado, en Rosario se registraron 241 asesinatos, la peor cifra en siete años, según informes de la prensa local.

Sin embargo, la provincia de Santa Fe tuvo una mejoría, con 358 asesinatos en 2021, frente a los 375 del año anterior. Hay numerosas razones que han llevado a Rosario a convertirse en la capital de la violencia en Argentina, pero en su mayoría tienen que ver con Los Monos y la defensa de su territorio. Dado que gran parte de los cabecillas de Los Monos han estado tras las rejas durante décadas, otros grupos criminales están incursionando en el tráfico de drogas y al contrabando de bienes raíces.

En el oeste, la provincia de Mendoza, un centro de tráfico de personas y drogas con Chile, reportó una pequeña disminución en los asesinatos.

Bolivia: N/A

A pesar de que se les enviaron solicitudes de datos oficiales, las autoridades de Bolivia no le habían respondido a InSight Crime ni habían publicado las cifras de homicidios de 2021 al momento de esta publicación. Tampoco hay estadísticas disponibles con respecto a los últimos dos años, aunque el país andino generalmente ha tenido niveles de violencia más bajos que los de sus vecinos.

Aun así, la violencia de género sigue siendo un problema grave en Bolivia, y aumentó una vez más en 2021, año en el que las autoridades documentaron al menos 108 feminicidios, según datos del Observatorio de Género, un grupo boliviano de defensa de los derechos de las mujeres. Tales crímenes han aumentado un impactante 315 por ciento desde 2015, ya que el país ha promediado más de 100 asesinatos selectivos de mujeres cada año.

“Las mujeres y las niñas siguen estando en alto riesgo de violencia”, señala Human Rights Watch en su Informe Mundial 2021.

*Las tasas de homicidios son calculadas por InSight Crime sobre la base de los datos disponibles de homicidios y el total estimado de población del país en 2020, según el Banco Mundial. Los datos parciales se actualizarán a medida que se disponga de cifras completas.

Reporte completo en : https://es.insightcrime.org/noticias/balance-insight-crime-homicidios-2021/

Autor: Fernando Vaccotti

Field Security Officer OIM AMCA Venezuela. Consultor Privado. Experto en Seguridad Internacional. Security Consulting Services & Solutions. Consultor Experto en Seguridad WFP (Programa Mundial de Alimentos ONU). Soluciones en Seguridad Multidimensional. Pensando soluciones fuera de la caja. Out of box thinking.

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